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El debate y los semáforos amarillos

Parece que después del debate, todo mundo gano.

Claro los principales beneficiados son los creadores de memes, y tal vez Meade, con sus dos nuevos departamentos, aunque yo sugiero que ya deje ese tema.

Sin querer ser pesimista quisiera hablar de los semáforos amarillos que aprecie en el debate:

Andrés Manuel y sus dos semáforos;

  1. Sus compadres, vaya a un amigo no lo haces senador o parte de tu equipo, solo a un compadre, creo que Andrés Manuel, está eligiendo a su equipo de transición, es la única explicación que tengo, para que te llevas a la profesora Gordillo a tu equipo, porque si alguien sabe controlar a los maestros es ella, por cierto que hipocresía de los priistas ellos la hicieron, y los panistas ni con un pétalo la tocaron.
  2. Su proyecto de nación, habría sido genial que López llegara hace seis años, a la presidencia, pero no llego, y el rumbo que tomo México no se puede cambiar, podemos barrer la casa, y corregir aspectos del sistema que sean corruptos, pero el cambio de rumbo es mucho más difícil, cambiar la reforma energética o educativa, sería una mala decisión.

Ricardo Anaya y sus dos semáforos;

  1. De pronto un chofer deja perder una propiedad de 55 millones de pesos, para que el tema muera en los medios, algo no suena bien, algo no nos están diciendo. Anaya está ocultando información, tal vez como él dice no sea el responsable, pero la historia aún tiene muchos huecos de información.
  2. Anaya no sabe nada sobre la pobreza, tampoco le interesa. Si tiene problemas te llevas a tu familia a tu pueblo, y los proteges, ¿tiene sentido?, pero correr con ellos a Estados Unidos, y dejarlos haya, solo habla de tu forma de ver el mundo, y no es por ciento una forma que se solidarice y entienda la pobreza. No creo que piense mandar a nuestros 70 millones de pobres a Estados Unidos.

José Antonio y un semáforo.

  1. Meade y un semáforo; José Antonio solo tiene un semáforo, públicamente nos ha dicho que no romperá con el PRI, y que no criticara al Presidente Enrique Peña Nieto. Tal vez sea sabio el último candidato del PRI, que lo hizo está muerto.

Hay algo más preocupante en todo esto, ninguno de los tres va a cambiar sus semáforos, a lo mejor ni siquiera los ven. Para mí un semáforo amarillo es una señal que me dice detente y observa, para ellos no es nada.

Al final será la emoción lo que nos lleve a votar, no por el mejor, sino por el que guste más. Esa es la naturaleza humana.

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