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Boli Bana: ensayo sobre el sincretismo y los fulani

Por más de dos años Simon Gillard, realizador de los documentales Anima (2013) y Yaar (2014), mismos que recorrieron más de 50 festivales internacionales, ganando premios en Dei Popoli, FiFF y Marsella, siguió de cerca a un grupo Fulani de Burkina Faso para entenderlos. El resultado es Boli Bana (2017), un documental producido en Bélgica, hablado en Fulah, estrenado en el Festival Internacional de Cine de Róterdam y ganador en Cinéma du Réel.

El filme, en el que se involucraron los productores de las películas Tokyo Anyway(2013), Even Lovers Get the Blues (2016), así como la serie La treve (2016), relata la historia de Ama, una chico que viaja con su tribu y un enorme rebaño por el monte de Boli Bana, donde se prepara un ritual para marcar el paso a la adolescencia de la chica Assista. Gillard nos mostrará el mundo nómada y místico a través de los ojos de los niños Fulani en Boli Bana.

Boli Bana se enfoca en la percepción de los niños

El documental: ensayo cinematográfico

La fuerza adquirida recientemente por el género documental, algo que reiteré en pasadas reseñas, hace que las propuestas del mismo sean cada vez más atractivas por su carácter desafiante, que permite abordar problemáticas reales diversas en formatos atractivos que se distancian del canon tradicional. En la evolución del documental encuentro una similitud con el caso del ensayo literario.

Las razones anteriores han multiplicado la cantidad de documentales que se producen, lo que deriva en la creación de más festivales dedicados a este género que a veces alcanza niveles de calidad y diversión propios de las grandes producciones de ficción. Esto se debe también a que los artistas han comprendido muy bien que los límites trazados entre la ficción y la realidad no son tan fáciles de fijar y que, incluso en la investigación, el recuento de los hechos y la memoria, la imaginación juega un papel fundamental.

Los alcances de este tipo de cine me maravillan especialmente cuando conozco propuestas como la hoy reseñada. Gillard persigue el perfeccionamiento de un estilo que ha dado en llamar el mismo: cine háptico, que significa “que toca”, es decir, que busca crear relaciones sinestésicas entre el tacto y el video. El cine háptico en Boli Bana se dirige a una memoria sensorial que trata de apelar a detalles de tu propia historia.

Los fulani tienen una relación muy profunda con los animales

Los Fulani: el pueblo sin origen

Los fulani se caracterizan por dos cosas: ser el pueblo nómada más grande del mundo y que su origen es desconocido. Sus asentamientos en África Occidental, los cuales suman millones de personas y pueden encontrase países como Malí, Guinea, Camerún, Senegal, Níger,Burkina Faso, Guinea-Bissau, Benín y, en número menor, en Ghana, Mauritania, Sierra Leona, Togo y Chad.

Llama la atención la diferencia de rasgos entre los fulani y la gente de los otros pueblos que habitan el mismo espacio. Los fulani tienen el pelo menos rizado, los ojos almendrados, la nariz recta en vez de achatada, una complexión más alta y delgada, así como piel más clara y una expresión artística más refinada. Lo que deriva en la hipótesis de que su origen es externo a África, aventurandose las suposiciones de que serían un pueblo mestizo resultado de la mezcla de un grupo de personas procedente de europa central con etnias de la zona.

Los fulani practican ritos iniciáticos

La entrada del islam en África

Dichas hipótesis no han sido probadas y contradicen el hecho de que la lengua fulah se clasifique dentro del grupo linguistico Níger-Congo o en el grupo afro-asiático junto con lenguas más cercanas a ellos, como el hausa o el bereber, todas ellas lenguas de la región. Al margen de la especulación sobre su origen, los fulani también son conocidos por haber sido la primera  etnia saheliana en abrazar el islam, religión que los empujó a dispersarse por todo África Occidental.

Para el siglo XVII, prácticamente todos los fulani se habían convertido al Islam, más concretamente a un movimiento religioso llamado Kadiriya, fundado por el fulani Usman dan Fodio, un profesor de religión y escritor al que se debe la propagación del islam en África. Pero, al igual que el cristianismo, el islam se asimiló por los fulani por medio del sincretismo. Así, bajo la profesión del islam late la presencia del animismo que permea algunas prácticas rituales de los fulani, como lo son los ritos iniciáticos: circuncisión del pene en el chico y mutilación del clítoris en la chica, tema central del documental.

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