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AMLO y la Ingeniería Social de la Comunicación

Una de las ideas clave hecha por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, es aquella en la que piensa regenerar y purificar la vida pública. Si el elector se ha dado cuenta, puse entre regenerar y purificar una “y” no una “o”, pues desde el punto de vista del escribano, las dos ideas no son iguales, ni en significado, ni uso y representación de las personas. Regenerar supone una noción de “reparar” y puede tomarse desde lo biológico para hacer que las células vivan y/o en las máquinas para que funcionen técnicamente.

Purificar, muestra una definición curiosa: “hacer perfecta una cosa no material” (véase diccionario de Google). En apariencia las dos, no tienen nada que ver, pero más allá de eso, no han dejado de atisbar las críticas hacia López Obrador, sobre todo por el último concepto, pues para los más radicales, esto suena a un concebido mesianismo y para los menos críticos, se muestra como “muy abstracto”. Por supuesto no es así, pues existen detalles que AMLO no ha comentado y los cuales aproximan su visión de la vida pública desde una ingeniería Social de la Comunicación.

Reparar, al implicar una entidad visible, se habla de intervenir en la vida social, esto significa modificar el modo de percibir de la gente y de sus comunidades, pasar de una idea asistencialista y paternal a una ciudadana y de empoderamiento de las comunidades. Andrés Manuel dijo; palabras más, palabras menos: el funcionario debe salir a la calle para trabajar con la gente y hacer menos teoría en la oficina.

Esto lo hace la Ingeniería Social de la Comunicación, perspectiva hecha por un grupo de investigadores, los cuales preocupados precisamente por la vida pública de México, desarrollaron –a través de un trabajo de exploración hecho en Querétaro-, un modo de intervenir para “reparar” el tejido social de ese lugar. La idea central, es que trabajando a partir de dialogar y escuchar a las personas, se logra poner en marcha proyectos para aliviar sus necesidades de conocimiento y productivas.

Esto implica aprender a conversar para llegar a acuerdos, generar soluciones, darle cabida a los demás y construir alternativas para conocer y cambiar sus estilos de vida, ahí se ubica reparar, en tanto la sociedad sería vista como ecosistema inteligente.

No obstante, la noción de purificar, también se integra y opera de un modo no religioso, ni fuera de lugar, más bien en lo no visible, en los bienes intangibles, es decir, cuando la Ingeniería Social de la Comunicación, abre posibilidades para que la gente participe, se organice y elabore conocimiento, no lo hace como el fin sólo de que se materialicen productos, servicios o espacios de convivencia.

Lo hace para que las personas involucradas en esa ingeniería, consigan actuar con rectitud, moralmente, de forma respetuosa y por supuesto respetando las diferencias y las capacidades de las personas. De tal suerte reparar y purificar no son sólo verbos, sino dos ingenierías y maneras de proceder, para un futuro deseable y posible en las esperanzas de todos los mexicanos.

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