Columnas

Paz de fuego

La paz de los muertos es a lo que llegaremos en la Ciudad de México y su zona conurbada de continuar al alza el número de homicidios, que en la capital del país aumentó el último semestre en un 12 por ciento.

El 78 por ciento de las muertes violentas están concentradas en las delegaciones Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc; mientras que a nivel nacional se lleva la marca el municipio de Ecatepec.

Así estamos frente a un tema nada sencillo en el que la autoridad, el Estado, debe cumplir con su función primordial de brindar seguridad a sus gobernados, tema en el que falla de manera sistemática desde hace varios años, y cada vez es peor la situación.

Vemos al ciudadano trabajador y honrado que es víctima constante del crimen, porque está desventaja ante un raterillo armado.

Sacar las armas de las calles ha sido desde hace años una tarea del gobierno, en los últimos seis años se han destruido más de 33,200 armas cortas, largas y granadas, a través del programa de desarme voluntario, proyecto en el que el gobierno capitalino incrementó 20 por ciento el monto económico por canje.

Entonces, la octava etapa de “Por Tu Familia, Desarme Voluntario Te Acompaña Desde Tu Casa” resaltó que gracias al desarme que arrancó en 2012 se salvaron varias vidas, pues con su retiro se garantiza que no ocurran accidentes con armas de fuego ¿pero la seguridad?, dónde queda.

El Gobierno de la Ciudad de México ha destinado un presupuesto de 25 millones de pesos para el canje de armas y para la compra de juguetes didácticos, con el objetivo de que los niños que tengan juguetes bélicos también puedan acudir al cambio; de dicho monto quedan 18.8 millones para lo que resta del año.

Pero “¿Cuál es la efectividad de este programa?

Con tristeza vemos que se gastaron millones de pesos para que ciudadanos entregaran las armas que heredaron del abuelo, pero los crímenes y la inseguridad aumentaron.

Textualmente hay que decirlo: no es con ocurrencias como se abatirá la inseguridad. Sí bien estoy de acuerdo en sacar las armas de las calles; las autoridades deben, en correspondencia dar resultados a la ciudadanía que confía en ellas. Porque de lo contrario sólo tendremos paz de fuego, la paz de los muertos.

En Instagram @villasana10

Deja un comentario