Oscuros emisarios del pasado buscan la desestabilización del SUTGCDMX
Después de que el Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX), se sacudió a nostálgicos del pasado que querían seguir usufructuando sus finanzas, el próximo 2 de octubre empiezan a renovarse las dirigencias de sus 42 secciones. La Sección 7 de trabajadores de panteones será la primera.
Para ello, el pasado miércoles 18 de septiembre, el Comité Ejecutivo del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México, lanzó la convocatoria para que se registraran los candidatos en donde Alejandro Marín actual líder Sección 7, manifestó su confianza de reelegirse al contar con el apoyo de los 4 mil compañeros.

Al registrar su planilla, Alejandro Marín denunció que Oswaldo Medinilla Nequiz de Iztapalapa, quiera ir por la titularidad de la sección 7, cuando pesan sobre él acusaciones de haber saqueado todo el equipo operativo de los trabajadores de base de esa demarcación. Es de los nostálgicos del pasado que creen que aun cuentan con respaldo de un gobierno que de 2012 a 2018, se caracterizó por la impunidad y corrupción.

A este personaje, se suman Elda Ramírez Soto, ex jefa de inhumaciones y Ana Lorena Pérez, Ex responsable de los títulos de perpetuidad, ambas del panteón Dolores y que de 2015 a 2018, pertenecieron el clan de la ex delegada panista en Miguel Hidalgo, Xochitl Gálvez Ruiz.
Fueron despedidas por corruptas.
En cuanto a Oswaldo Medinila, los propios agremiados de la sección 7, denunciaron que vendía las comisiones, cobrando una quincena para él y otra para los trabajadores de base. Por eso advirtieron que el 2 de octubre le van a cobrar todas las facturas.
Los trabajadores llamaron la atención de que el ex dirigente del SUTGCDMX, Juan Ayala Rivero, se niega irse definitivamente y es quien está metiendo las manos en el proceso de elección de la sección 7.

Sin embargo, Juan Ayala deberá pensar dos veces meter mano en cualquiera de la secciones, porque desde el antiguo ayuntamiento no lo han olvidado, al existir dos investigaciones, una en la Contraloría General y otra en la PGJCDMX, por uso ilegal de recursos públicos, enriquecimiento ilícito y venta de plazas.