Morena debe dejar el dedazo disfrazado de encuesta
Difícil y con muchas Inconsistencias se está dando la competencia entre aspirantes de Morena por la candidatura a la alcaldía de Gustavo A. Madero. Incluso en los diferentes medios se han dado testimonios de diversas impresiciones y publicado sondeos de opinión según los cuales «El que paga, gana“.
Es por eso que tratando de hacer un análisis objetivo tenemos que tomar en cuenta que las encuestas pueden estar sesgadas en favor de uno u otro candidato, pero en realidad no reflejan las preferencias reales en el territorio.
Por ejemplo, en 2021 tanto en Iztapalapa como en Gustavo A. Madero las preferencias eran hacia los aspirantes morenistas, pero en realidad dentro del partido había empates técnicos, como sucedió entre el diputado local Nazario Norberto Sánchez y Francisco Chíguil Figueroa, a quien la cúpula de su partido le otorgó la candidatura para la reelección y estuvo casi a punto de perder en la contienda con la candidata del PAN, PRI y PRD, Carmen Pacheco, una aspirante casi desconocida.
Es por eso que varios sectores de la población civil se han manifestado en contra de las imposiciones, debido a las graves quejas de inseguridad, falta de servicios y falta de atención por parte de las autoridades locales, y si Morena se equivoca al postular a un candidato sin arraigo territorial, aunque sus encuestas los coloquen como triunfadores, las cosas se pueden poner en favor de la oposición.
Esto es factible si tomamos como ejemplo encuestas que se realizaron hace seis años, cuando Andrés Manuel López Obrador era el candidato de las preferencias, pero no pasaba igual en las alcaldías, donde se daba por triunfadores a aspirantes del Movimiento de Regeneración Nacional y en realidad ganó la oposición en Coyoacán y en Cuajimalpa. Ya en 2021, los sondeos fueron tan imprecisos que se perdieron alcaldías como fueron los casos de Álvaro Obregón y Azcapotzalco por mencionar algunas.
Por eso es tan importante «dejar de lado las prácticas ancestrales del dedazo disfrazado de encuesta» y fijar la atención en el trabajo que se ha realizado por años para que la gente que estima a sus representantes pueda realmente votar por ellos y evitar equivocaciones que puedan abrir espacio a la oposición.