El Diputado Pablo Trejo Pérez, Presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso de la CDMX, plantea normalizar el comercio en el espacio público y anuncia justicia y certidumbre jurídica para las y los comerciantes ambulantes
El Diputado Pablo Trejo Pérez, Presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso de la Ciudad de México, sostuvo que es fundamental normalizar el comercio en el espacio público como una realidad económica y social de la capital, y afirmó que llegó el momento de hacer justicia a las y los comerciantes ambulantes, otorgándoles por fin certidumbre jurídica.
El legislador señaló que durante décadas el comercio en vía pública ha sido atendido con medidas parciales, discrecionales y, en muchos casos, punitivas, lo que ha generado inseguridad jurídica tanto para quienes trabajan en él como para la propia ciudad. Subrayó que esta actividad sostiene a miles de familias y forma parte del dinamismo económico cotidiano de la CDMX.
“El comercio en el espacio público no puede seguir siendo tratado como un problema, sino como una realidad que debe ser regulada con orden, legalidad y sentido social. Desde el Congreso vamos a hacer justicia para las y los comerciantes ambulantes y les vamos a dar la certeza jurídica que históricamente se les ha negado”, afirmó el Diputado Pablo Trejo Pérez.
Como Presidente de la Comisión de Hacienda, destacó que avanzar en la regularización permitirá también fortalecer la planeación financiera de la ciudad, generar reglas claras, combatir la corrupción y garantizar que el uso del espacio público se realice con equilibrio, respeto a la ley y beneficio colectivo.
Pablo Trejo Pérez enfatizó que la certidumbre jurídica es clave para que las y los comerciantes puedan trabajar sin temor, planear su futuro y mejorar sus condiciones de vida, al tiempo que se ordena el entorno urbano y se promueve la convivencia armónica en la ciudad.
Finalmente, el Diputado Pablo Trejo Pérez reiteró que el Congreso de la Ciudad de México tiene la responsabilidad de construir un marco legal moderno, justo y humano, que reconozca el derecho al trabajo, dignifique el comercio popular y ponga fin a la incertidumbre que por años ha marcado a miles de familias que viven del comercio en el espacio público.
