El Quinto Visitador de la CNDH, Maestro Manuel Arellano Morales, impulsa una protección integral de los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes migrantes
El Quinto Visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Maestro Manuel Arellano Morales, reiteró que la defensa de los derechos de las niñas, niños y adolescentes migrantes debe abordarse desde una perspectiva integral, colocando en el centro de toda actuación el interés superior de la niñez y el respeto irrestricto a la dignidad humana.
El funcionario destacó que la protección de este sector de la población no puede limitarse únicamente a su condición migratoria, sino que debe garantizar plenamente el acceso a derechos fundamentales como la salud, la educación, la alimentación, la convivencia familiar, el deporte, la recreación, el esparcimiento y el derecho a crecer en un entorno seguro y estable.
Manuel Arellano Morales subrayó que muchas niñas y niños migrantes enfrentan la separación de sus familias, la incertidumbre sobre su futuro y la pérdida de espacios esenciales para su desarrollo emocional, social y educativo, circunstancias que demandan una respuesta coordinada de las instituciones del Estado bajo los más altos estándares nacionales e internacionales en materia de derechos humanos.
Asimismo, enfatizó que ninguna niña o niño debe ser estigmatizado, discriminado o criminalizado por su condición migratoria, ya que su calidad de persona y su dignidad son superiores a cualquier situación administrativa relacionada con su ingreso o permanencia en un país.
El Quinto Visitador de la CNDH señaló que proteger a la niñez migrante significa construir políticas públicas con enfoque de derechos humanos, perspectiva de infancia y sensibilidad social, garantizando oportunidades reales para su desarrollo integral y el pleno ejercicio de sus libertades.
Finalmente, Manuel Arellano Morales afirmó que la CNDH continuará trabajando para que las niñas, niños y adolescentes migrantes reciban una atención humanitaria, especializada e integral, con pleno respeto a sus derechos humanos y con el compromiso permanente de que ninguna circunstancia migratoria limite su derecho a vivir con dignidad, seguridad y esperanza.
