CNDH advierte: ninguna disposición sobre el uso de celulares puede estar por encima del derecho de niñas, niños y adolescentes a la educación
Las reglas de convivencia y disciplina escolar no pueden convertirse en mecanismos de exclusión ni justificar que se niegue el acceso a las aulas. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) subraya que las disposiciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP) sobre el uso de dispositivos electrónicos, como los teléfonos celulares, dentro de los salones de clase deben interpretarse con claridad y pleno respeto a los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes.
La regulación del uso de estos aparatos durante las actividades escolares no debe confundirse con una prohibición de ingreso a los planteles educativos. Una cosa es establecer medidas para evitar distracciones durante las clases y otra muy distinta es impedir que una alumna o un alumno ejerza su derecho fundamental a recibir educación por llevar consigo un teléfono celular.
La posibilidad de retirar temporalmente los dispositivos durante las horas de clase puede formar parte de las medidas de organización escolar, siempre que existan condiciones claras, transparentes y respetuosas de los derechos de los estudiantes. También deben establecerse mecanismos que permitan disponer de los teléfonos cuando exista una emergencia, una situación que genere preocupación, ansiedad, temor o miedo, así como cuando su utilización sea necesaria por motivos de salud o discapacidad.
La CNDH considera fundamental que la Secretaría de Educación Pública precise los alcances de estas disposiciones para evitar interpretaciones arbitrarias, represalias o decisiones que terminen afectando a las niñas, niños y adolescentes. Ninguna medida disciplinaria debe provocar que un estudiante pierda la oportunidad de asistir a clases.
El derecho a la educación es un baluarte de la sociedad y una garantía que debe protegerse en todo momento. Por ello, las normas escolares deben tener como propósito generar ambientes de respeto, inclusión, seguridad y aprendizaje, nunca convertirse en instrumentos para discriminar, castigar o excluir.
Ni el uso de teléfonos celulares, ni un corte de cabello, ni la forma de vestir, ni el largo de una falda deben utilizarse como pretexto para impedir el ingreso de niñas, niños y adolescentes a sus escuelas.
La educación es un derecho humano, no un privilegio sujeto a la apariencia personal o a medidas disciplinarias arbitrarias. Las escuelas deben ser espacios de inclusión, respeto y protección, donde ningún estudiante sea víctima de discriminación y donde siempre prevalezca el interés superior de la niñez.
#CNDH #DerechosHumanos #DerechoALaEducación #SEP #NiñasNiñosYAdolescentes #InterésSuperiorDeLaNiñez #EducaciónSinDiscriminación #InclusiónEscolar #EscuelasSeguras #NoALaExclusión #EducaciónParaTodos
