Commuters await on the platform inside Hidalgo subway station 10 October, 2007 in Mexico City. The subway service of the overpopulated Mexican capital presently transports 4,3 million commuters a day, one million less than 15 years ago, PRI's local deputy and former subway union leader Fernando Espino said to AFP. AFP PHOTO/Ronaldo SCHEMIDT (Photo credit should read Ronaldo Schemidt/AFP/Getty Images)
Habrá acciones contra la violencia sexual en el transporte concesionado
Ante el aumento de casos de acoso y violencia sexual contra las mujeres en el transporte público, que impactan de manera indirecta en el ejercicio de otros derechos, como el derecho a la Ciudad, al espacio público y a la seguridad ciudadana, entre otros, el legislador Miguel Macedo Escartin urgió a las autoridades acciones concretas para erradicar estos hechos de violencia.
Macedo Escartín, presentó un punto de acuerdo en el que solicita a la Secretaría de Movilidad, a la Secretaria de Mujeres y al Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED), incluir obligatoriamente la capacitación a transportistas concesionados en temas que consoliden y promuevan la sensibilización, para la atención y prevención de la violencia contra las mujeres.
Asimismo, se incluya como conductores del transporte público también a aquellos que prestan un servicio de viajes a través de una plataforma digital, concesionados privados (taxi) y colectivos.
Exhortó a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México a intensificar la capacitación a las y los elementos asignados al transporte público en temas de atención y prevención de la violencia contra las mujeres, a fin de garantizar el cumplimiento del Plan Estratégico de Género y Movilidad 2019.
Resaltó, “la violencia de género se presenta en contra de las mujeres en el transporte público de la metrópoli, llámense camiones, Metro o Metrobús, y no se limita a violencia física, representada por la invasión del espacio personal, al tocar, sujetar, manosear, acariciar o presentar diferentes tipos de rozamientos, sino se registra de forma verbal e incluso visual”.
Apuntó, “ello afecta de manera psicológica a las mujeres a corto y a largo plazo, inclusive, se llega a modificar la manera de pensar y hasta la propia conducta, que las encasilla, las condiciona, las limita y termina por orillarlas a desenvolverse de una forma socialmente estereotipada. Por ejemplo, les condiciona la forma de vestir, cubren su cuerpo y evitan salir en la noche para no convertirse en objetos de violencia”.
Refirió, de acuerdo con datos de la encuesta sobre la Violencia Sexual en el Transporte y Otros Espacios Públicos en la Ciudad de México, realizada por “ONU Mujeres y la Organización de Estudios y Estrategias para el Desarrollo y la Equidad”, poco más del 54 por ciento de las mujeres se sienten muy inseguras en el transporte público, mientras que casi el 89 por ciento de las usuarias del transporte y los espacios públicos de la capital manifiestan haber vivido por lo menos en una ocasión algún acto de violencia sexual en los últimos 12 meses.
Detalló, los hechos de violencia sexual tienen lugar principalmente en el Metro (16.1%), en la calle (15.5%), en el microbús (11.4%) y en los paraderos (8.1%) y los principales agresores son hombres desconocidos (89.2%), operadores de algún transporte (4.7%) y en menor medida policías (3.3%).