Por negligencia y nepotismo, dos miembros de la 4-T se fueron
En menos de seis meses, la 4-T empezó registrar fisuras, los encargados de ejercer el poder no aguantaron el paso o creyeron que estaban en la época del nepotismo utilizando la figura presidencial para obtener prebendas y privilegios.
Por esas razones dos personajes – Germán Martínez Cázares, IMSS y Josefa González Blanco, SEMARNAT- abandonaron el barco.
El primero lo abandonó argumentando intromisión de la Secretaría de Hacienda y la segunda por haber detenido por casi una hora un vuelo de Áeromexico proveniente de Méxicali a la Ciudad de México.
Ante la presión social, la hija del priista José Patrocinio González Blanco Garrido, no tuvo otra opción que presentar su carta de renuncia al presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sin embargo quienes conocen a estos dos personajes, aseveraron que su salida era inminente porque a ambos les quedaron grandes sus cargos, es decir que en cerca de medio año, solo simularon dejando que crecieran los problemas de sus respectivas áreas y cuando vieron que no podían, lo más fácil fue salir por la puerta trasera del barco de la 4-T.
Pero así como esos dos que ya se fueron, consideraron expertos, en el gabinete de la 4-T, hay varios secretarios de estado que están quedando a deber.
Dos de ellos son: Olga Sánchez Cordero, Secretaria de Gobernación y Alfonso Durazo Montaño Secretario de Seguridad Pública Ciudadana Federal.
Ambos no han podido con los éxodos de migrantes provenientes de Centroaamérica y recientemente de África y Asia, por el relajamiento de la vigilancia en nuestras fronteras, por tierra y mar.
Los expertos y partidos de oposición, consideraron que desde el mes de diciembre pasado, la Secretaria de Gobernación Olga Sánchez, dejó a la deriva la política de migración, al no armar una política integral sobre la materia.
Su ineptitud y negligencia han provocado que miles de migrantes sin oficio ni beneficio quieran ingresar a territorio nacional, sin contar con otros miles que ya se encuentran en el norte de la república, causando verdaderos problemas sociales con la población mexicana que vive en la franja fronteriza con Estados Unidos.
Alfonso Durazo, es otro de los funcionarios de la 4-T que al igual que Olga Sánchez Cordero, ha quedado a deber porque la inseguridad cada día escala niveles nunca vistos y lo más grave es que esa inseguridad se registra en estados y ciudades donde antes eran santuarios de paz y tranquilidad.
Los expertos, partidos de oposición y mal pensados, empezaron a hacer sus apuestas de que Sánchez y Durazo no llegan al primer informe de gobierno.
Recordaron que la deuda con la 4-T y la sociedad de los Secretarios de Gobernación y Seguridad, respectivamente es una fuerte llamada de atención para otros colaboradores cercanos al presidente Andrés Manuel López Obrador para que se “pongan las pilas”, pues de lo contrario tendrán que tomar el camino de Germán Martínez Y Josefa González Blanco. Zas.