CDMX

Tiroteo en Plaza Artz apunta a vendetta entre crimen organizado

Menudo problema se han encontrado los encargados de seguridad de la Ciudad de México, tras la balacera ocurrida en la Plaza Comercial Artz de Periférico Sur 3720 en la colonia Jardines del Pedregal en Álvaro Obregón, donde en lo que un principio se manejó como de una venganza de tipo pasional, con el correr de las horas se dio a conocer que trató de una vendetta de mafias de origen israelí.

La Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX), informó que de acuerdo a las primeras investigaciones de este caso, el ataque fue directo contra los ciudadanos de origen judío Asulay Alon y Jony Ben Sutchi,  todo estaba concertado.

Indicó que se revisa el hecho de que uno de los occisos era un líder criminal en Israel, “de acuerdo al avance de las indagatorias del evento nos llevan a relacionar los hechos con arreglos entre grupos criminales o delincuencia organizada, por lo tanto podría tratarse de arreglos con la mafia israelí, por lo que se lleva a cabo la identificación plena de Asulay Alon y Jony Ben Sutchi y de sus antecedentes penales”.

La PGJCDMX recalcó que con esto quedó descartada la hipótesis del crimen pasional que manejo el secretario de Seguridad Ciudadana (SSC), Jesús Orta Martínez, mencionó unos minutos después del tiroteo en donde fallecieron esas personas en un restaurante de la citada plaza, y un policía auxiliar lesionado, así como la detención Esperanza Gutiérrez, de quien también se indagan sus antecedentes penales.

La dependencia a cargo de Ernestina Godoy Ramos, manifestó “de acuerdo a la actualización de las declaraciones los homicidios fueron una acción directa en contra de los occisos, por lo anterior queda descartado el móvil de crimen pasional, no obstante haber sido las primeras declaraciones de la persona detenida en flagrancia y esto lo hizo ante las instancias de seguridad ciudadana y Procuraduría, pero en la segunda entrevista y declaración ministerial la persona refirió otra narrativa distinta a los hechos en los que participó”.

Comentó que la carpeta de investigación iniciada por estos hechos sigue su curso a fin de determinar si los acontecimientos están relacionados con delincuencia organizada, lavado de dinero o tráfico de armas. es que estas organizaciones criminales israelíes tienen vínculos con organizaciones mexicanas”.

En tanto el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo Montaño al preguntarle sobre los ciudadanos israelitas, del cómo ingresaron y permanecieron en México, resaltó “el problema es que teniendo problemas criminales en Israel no había una alerta roja internacional que pusiera en alerta a las autoridades mexicanas, pero ahora en esta colaboración estamos cerrando todos esos vacíos”.

Detalló, “uno de ellos cumplió sentencia en México, fue expulsado del país, pero al haber cumplido la sentencia, sin un proceso abierto, no hay razón para negarle su reingreso; recuerden que todos aquellos que han purgado una pena hay un proceso de reinserción y no se le puede negar a nadie la oportunidad”.

En lo concerniente a cómo ambas víctimas mortales tenían doble identidad e incluso doble huella digital, Durazo Montaño explicó que la Fiscalía General de la República ya investiga esta línea, México mantiene colaboración permanente con agencias de inteligencia y seguridad de varias naciones, incluyendo Israel.

Añadió, por los antecedentes de “estos crimínales” ya había una importante colaboración entre México e Israel. Que nadie se sorprenda, esta colaboración normal y permanente con todos los países, porque el crimen organizado tiene una característica, su dimensión internacional, y para enfrentarlo es imprescindible el intercambio de información.

La SSPC confirmó que en este caso “se han encontrado antecedentes criminales en los dos sujetos de nacionalidad israelí que fueron asesinados. Asimismo, la Embajada de Israel ha dado a conocer que estas personas contaban con antecedentes criminales tanto en México como en su país de origen, por lo que la SSPC mantiene contacto directo con las autoridades de la Ciudad de México, que están a cargo de la investigación, a fin de ofrecer la cooperación necesaria para el esclarecimiento de los hechos”.

De acuerdo a medios judíos Alon Azulay -quien se identificaba en México como Jony Ben-, su verdadero nombre es Ben Sutji, había sido liberado de una cárcel en Israel hace apenas seis meses, acusado de asesinato, llegó a México porque, aquí tenía una novia, también tenía socios: uno de ellos era Erez Akrishevsky, un personaje acusado de ser distribuidor de cocaína en Polanco y que fue extraditado de México hace apenas una semana.

La prensa de Jerusalén, refiere que tenía relación con otro grupo criminal ligado a Ben Cohen e Itzik Cohen, enfrentados a su vez con el grupo criminal de los Mosley Brothers, los Cohen y los Mosley, son dos de las principales bandas criminales de Israel. Todos estos grupos y personajes pertenecen al mundo del tráfico de cocaína y otras drogas.

Desde 2013 siete bandas se disputan el control del crimen organizado en Israel y han conmocionado al país con ajustes de cuentas muy similares al ocurrido en Plaza Artz y con ataques recíprocos con bombas. La mayor presencia de estos grupos –alrededor de siete- se tiene en los Estados Unidos debido a la relación comercial que mantiene con Israel.

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