Feminicidios será el delito más castigado en la metrópoli
A fin de que la capital sea una «Ciudad santuario» que protege los derechos y la seguridad de las mujeres, el Congreso de la Ciudad de México aprobará el incremento de la pena de 35 a 70 años de prisión a quien cometa feminicidio, siendo éste el delito más castigado del Código Penal local, anunció ayer el presidente de la Comisión de Administración y Procuración de Justicia, Eduardo Santillán Pérez.
En conferencia de prensa Santillán expuso que después de la revisión al marco jurídico penal no puede darse el mismo tratamiento al homicidio calificado que al feminicidio, ya que en el primero se actúa con alevosía, ventaja o premeditación, en el segundo caso la razón de odio por género es mucho más grave, por ello la nueva penalidad.
Apuntó, «vemos el derecho penal no como un instrumento para la represión, sino para salvaguardar los bienes fundamentales de una sociedad; no actuaremos con mecanismos de populismo penal, no estamos en una mera lógica de incremento de penas, sino que se ha hecho un análisis específico y claro que pretende que en colaboración con el Poder Ejecutivo, el Legislativo cumpla con su responsabilidad de dotarlo de instrumentos ágiles y eficientes».
Informó que este lunes la Comisión que preside sesionará para aprobar el dictamen de reformas al Código Penal, el cual será llevado al pleno en el periodo extraordinario del Congreso, a realizarse los días 30 y 31 de julio, “estaremos sesionando en la Comisión de Administración y Procuración de Justicia y prácticamente tendremos un dictamen avalado por los diversos grupos parlamentarios en materia de Código Penal”.
Adelantó, «como parte de las reformas que se prevén aprobar, se derogará el delito de ultrajes a la autoridad, garantizando el pleno derecho a la libre manifestación de las ideas y el derecho a la libre manifestación; consideramos que la garantía de estos derechos no es bajo ninguna circunstancia motivo para que existan agresiones hacia los cuerpos de seguridad».
Resaltó, «se trabaja en una reforma a la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México para establecer como infracción administrativa las agresiones físicas, intimidar o incitar a la violencia hacia los elementos de seguridad ciudadana se castigará con una sanción de trabajo inconmutable a favor de la comunidad de 20 a 36 horas, siempre y cuando no exista una lesión».
Precisó que cuando haya lesión u homicidio en contra de un elemento de seguridad ciudadana la pena se agravará en un tercio; «consideramos que estos instrumentos son mucho más ágiles y eficaces para garantizar el respeto hacia nuestros elementos policiacos».