Morena sin dirección: Alejandro Rojas Díaz Durán
La renovación de la dirigencia de Morena tiene 9 meses de atraso, episodios bochornosos se han registrado en este periodo.
La expulsión y reinstalación del aspirante Alejandro Rojas Díaz Durán; despidieron y acusaron de compras fraudulentas a Yeidckol Polevnski; se nombró dirigente interino a Alfonso Ramírez Cuéllar y nada cambió; la gubernatura de Baja California que se hacía grandota se hacía chiquita y una enorme desconfianza hacia el INE. Hubo de todo como en botica.
Pese a contar con el financiamiento público y al capital electoral más grande del país, el brazo político de AMLO es incapaz de organizar su propia elección. Muchos y obscuros intereses paralizan su democratización.
Un grupo de radicales proclives al chavismo -Yeidckol Polevnski, Alfonso Ramírez Cuéllar y el inquisidor Héctor Díaz Polanco- se enquistaron en la dirigencia nacional, se acostumbraron a vivir a costa de la fama de AMLO.
Morena es un desastre, la errática conducción de sus dirigentes provocó una gran sangría electoral, perdió millones de votos y más de 10 puntos en las encuestas, ha contribuido al desplome de AMLO.
El primer inquisidor Héctor Díaz Polanco, presidente de la Comisión de Honor y Justicia, chavista confeso, ha sancionado con velocidad suprema a los aspirantes a la dirigencia, quiere limpiar el camino a los ultras de su partido. El dominicano experseguido político, ahora persigue a políticos mexicanos, hizo la peor de sus canalladas al exonerar en tres días al gobernador de Puebla Miguel Barbosa por sus comentarios misóginos; si cuando hay cariño, sobra la miel. Nada más falto que le pidiera una disculpa. Muchas mujeres poblanas se sintieron agraviadas. Morena lleno de misóginos.
En fin, por más que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación hace llamados a morena, el «inquisidor mayor» conduce este partido a un fracaso seguro.