México trabaja en la Guía de Bioética para la aplicación de vacunas anti Covid-19
El Consejo de Salubridad General de México ya trabaja en la elaboración de la Guía Bioética para la aplicación de la vacuna contra el Covid-19.
Esto, para adelantarse al escenario de cuando se logre la inmunización y la lógistica que está podría tener entre la población y la prioridad de su aplicación.
Al respecto, la investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y miembro del comité de ética del Consejo de Salubridad, María del Jesús Medina Arellano, detalló que aunque se busca prevenir que la vacuna esté lista pero no esté disponible para los gobierno o sea poco accesible por los costos.
«Las medidas deben ser informadas y la deliberación pública de las política que se van a concretar pues tienen un derecho básico a la salud y a la vida», señaló.
Al participar en la conferencia virtual del panel «¿Quién tendrá acceso a la vacuna contra la Covid-19?» que organizó el Poder del Consumidor, dijo que se busca establecer las razones por las que los gobiernos deben pensar de manera equitativa en adquirir y distribuir las vacunas.
Las primeras propuestas establecen que una vez que exista la vacuna debe aplicarse prioritariamente al personal de salud que se ocupa de la pandemia y después a los grupos de la población de mayor riesgo de contagio, esto sin distinción de capacidad de pago o afiliación.
ASEGURAR INMUNIZACIÓN
Al respecto, Silvia Serrano, del Instituto O’NEill para el Derecho y la Salud Nacional y Global Instituto, coincidió en este punto y explicó que la disponibilidad de la vacuna se debe ser equitativa, con razones de bioética y poner limites que impone la salud pero vista desde los derechos humanos y de no discriminación.
«De nada sirve que tengan acceso solo las personas con capacidad de pago. En general debe ser asequible, no condicionada al pago y poner en prioridad la población mayor riesgo, más expuestas y que por condiciones personales mayor complicaciones, eso va a reducir la mortalidad», apuntó.
Por su parte, Ana Palmero del Ministerio de Salud en Argentina confió en que para 2021 se pueda tener una vacuna contra el virus originario de Wuhan, China, pues los ensayos clínicos ya están avanzados y aplicándose a personas sanas.
«Se desarrollan en cuatro fases y el de Oxford ya está en fase 3. Existen complicación en el sentido que primero se prueban en personas sanas y se les da seguimiento de un año y año y medio para ver efectividad en vida real y sus efectos», explicó.