Síntomas asociados a una baja autoestima
En esencia, la autoestima es la opinión que tenemos de nuestra propia persona. Un mal concepto de quienes somos y lo que valemos puede afectar gravemente nuestra vida emocional, nuestra conducta, y la manera en que nos relacionamos con los demás.
Aunque seamos dueños de una autoestima sólida, la baja autoestima de otras personas con las que convivimos, puede ser el germen para una relación complicada y conflictiva.
- Tendencia a estar a la defensiva
Las personas con baja autoestima suelen ir por la vida mostrando una actitud sumisa y derrotista, o bien todo lo contrario: se comportan de manera quisquillosa y beligerante. Como creen que valen poca cosa, viven en una guerra permanente consigo mismas y con el mundo.
- Tendencia al fundamentalismo
Quienes tienen baja autoestima se adhieren a ideas rígidas y fundamentalistas. Sentirse parte de un grupo o una causa mayor los ayuda a sostener su frágil sentido de valía personal.
Suelen identificarse con ideologías políticas fuertes o creencias religiosas impermeables, a las que defienden a ultranza. Esto los hace sentir poderosos ya que reemplazan su pobre sentido de autoestima por la autoestima colectiva más sólida del grupo de pertenencia. Adoptan el punto de vista de los demás como propio, tienen poco juicio crítico y sucumben al pensamiento de manada.
- Tendencia a desconfiar
Como se sienten inferiores a los demás, muchas de estas personas buscan equilibrar ese sentimiento desagradable minimizando las capacidades de los demás, o bien descalificando sus logros, o poniendo en tela de juicio el prestigio o las credenciales de las otras personas.
Como sienten que no pueden estar a la altura de los demás, buscan bajar a los demás a su propia altura. Se aterran ante la posibilidad de competencia o de que alguien pueda invadir el pequeño espacio de suelo que habitan.
- Los celos
Suelen ser individuos controladores y celosos. No solamente temen la competencia de los demás, a los que perciben como una amenaza, sino que también son posesivos, en un intento desesperado por asegurarse la lealtad de las otras personas, a las que sienten que pueden perder en cualquier momento.