Emilio Lozoya ya está en México para enfrentar acusaciones por lavado de dinero, cohecho y fraude
Después de una viaje de más de 13 horas desde España, con una escala en Canadá, el ex director de Pemex, Emilio Lozoya, llegó a México la madrugada de este viernes tras permanecer poco más de cinco meses encarcelado para responder a las acusaciones en su contra por lavado de dinero, cohecho y fraude.
Lozoya Austin viajó en un avión custodiado por agentes de la Fiscalía General de la República (FGR), la razón de esto fue para “tener mayor control” de la situación.
«Esta Fiscalía ha realizado las diligencias necesarias para trasladar a este individuo, desde España hasta México en una aeronave de bandera mexicana, con objeto de cumplir con todas las previsiones de seguridad, salud y control en la internación a nuestro país», dijo el pasado 30 de junio, Alejandro Gertz, titular de la FGR.
Tras su descenso de la aeronave sigue el proceso de revisión médica para verificar su estado de salud, después de ese procedimiento será trasladado al Reclusorio Norte de la Ciudad de México, en donde están los jueces federales que ordenaron su detención.
Con el inicio de las audiencias, será la FGR quien decida cuál cargo presenta primero, si por los supuestos sobornos que recibió de la constructora brasileña Odebrecht, por varios millones de dólares, o por el caso de Altos Hornos de México, ya que cada acusación se realizará en audiencias distintas.
ORDEN DE DETENCIÓN
Fue en julio del año pasado cuando la FGR informó que un juez de control emitió una orden de aprehensión en contra de Emilio Lozoya, de su esposa, Marielle Helene Eckes; de su madre, Gilda Austin de Lozoya, así como de Nelly Aguilera, agente de bienes raíces que vendió una residencia a la esposa, aparentemente como un soborno de Alonso Ancira, presidente de Altos Hornos de México, al ex funcionario.
La mamá de Emilio Lozoya fue detenida en Alemania en julio de 2019, ya que se le acusa de que en noviembre de 2012 recibió 185 mil dólares de Tochos Holdings Limited en una cuenta cuyo único beneficiario es su hijo Emilio, recursos que al parecer tuvieron su origen en la constructora Odebrecht para beneficiarse con contratos.