La fundación de México-Tenochtitlán y la evolución de nuestra ciudad es un legado de resistencia: Pablo Trejo
Ciudad de México, 11 de marzo de 2025.- En la Sesión Solemne por la conmemoración del 700 aniversario de la fundación de México-Tenochtitlán, el diputado Pablo Trejo Pérez aseguró: «Hoy debemos recordar que la fundación de México-Tenochtitlán y la evolución de nuestra ciudad es un legado de resistencia, que nos convoca a seguir luchando por una democracia plena y por la consolidación de una ciudad que respete y promueva la libertad, la justicia y los derechos de todos los ciudadanos, que fortalezcan nuestra identidad y nuestra cultura».
Ante el Pleno del Congreso de la Ciudad de México señaló: «Hoy nos reunimos para rendir homenaje a un legado inmortal: los 700 años desde que México-Tenochtitlán nació, una historia que palpita con el coraje y la pasión de nuestros antepasados».
Recordó que hace 700 años, en 1325, un pueblo migrante procedente de Aztlán encontró en el islote del lago de Texcoco el escenario perfecto para forjar un nuevo destino y que en ese instante crucial, la civilización mexica, guiada por Tenoch, dio su primer paso para fundar la ciudad que se convertiría en la cuna de la cultura más poderosa de Mesoamérica.
Manifestó que «con una mezcla de fe y determinación, nuestros ancestros no sólo fundaron un asentamiento, sino que esculpieron un legado que hoy se refleja en cada rincón de nuestra Ciudad de México».
«La travesía de los mexicas fue una odisea tanto dura como visionaria; enfrentaron desafíos sin amedrentarse y, al elegir a Acamapichtli como primer tlatoani, consolidaron un sistema político que organizó su sociedad y sentó las bases de un imperio».
El legislador dijo que «cada batalla y enfrentamiento se convirtió en un testimonio de su lucha y sacrificio, inmortalizados por poetas y sabios que, a través de las composiciones en la lengua náhuatl, grabaron estos actos heroicos en la memoria colectiva del pueblo».
«Honramos la valentía de nuestros ancestros al liberarse del dominio tepaneca, destacando la fuerza de Itzcóatl en campañas decisivas y la astucia de Tlacaelel, cuyo impulso cimentó la grandeza de la ciudad», afirmó.
Consideró que la Ciudad de México ha experimentado transformaciones notables: Tenochtitlán se destacó por su avanzada organización urbana con chinampas, calzadas y el majestuoso Templo Mayor.
Indicó que con la llegada de los españoles en 1521, la ciudad sufrió una destrucción parcial, «pero de sus ruinas emergió un nuevo orden basado en una traza de cuadrícula, que dio origen a la primera versión de nuestra capital».
También mencionó que durante el Virreinato, la ciudad creció y se expandió, integrando vestigios prehispánicos en una metrópoli diferente y moderna. «Sin embargo, la historia de nuestra ciudad no se define únicamente por la continuidad de sus estructuras; se forja también en la lucha por la democracia y la exigencia de los derechos ciudadanos».
El Diputado del Dsitrito 15 de Iztacalco rememoró que “a lo largo de los siglos XIX y XX, la Ciudad de México ha sido testigo de transformaciones políticas que reflejan la aspiración de sus habitantes a la libertad y la justicia. Desde la creación del Distrito Federal en el México independiente hasta los movimientos sociales de 1968 y 1971, y el impulso constante para las reformas electorales en favor del pluralismo, cada paso fue un grito de resistencia contra la opresión.
«El terremoto del 19 de septiembre de 1985 fue el símbolo de la capacidad de los capitalinos para unirse y reconstruir no sólo su ciudad, sino su propio destino. Fue el Día de la Participación Ciudadana, donde el abandono de los poderes federales dio paso a una movilización masiva que evidenció la fuerza de la organización popular y la determinación de forjar un futuro más justo».
«La consolidación de los órganos de gobierno locales, como la Asamblea de Representantes, la Asamblea Legislativa y, finalmente, el Congreso de la Ciudad de México, con la aprobación de una Constitución local, han permitido a la Ciudad avanzar hacia la autonomía y la democracia plena».
Concluyó: “Conservemos la memoria de nuestros héroes visionarios, y construyamos un futuro donde el poder se transforme en bienestar y la lucha democrática se renueve con la fuerza de nuestra historia”.