La Importancia de los Pueblos Originarios : Diputado Pablo Trejo Pérez
La secretaria de Cultura del Gobierno Federal, Claudia Curie, anunció que junto con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas se implementará el llamado Programa de Educación Indígena.
Los indicadores son alarmantes, porque muestran que nueve de cada 10 personas hablantes de lengua indígena tenían en 2020 al menos una carencia social, lo que representa el 94 por ciento de los habitantes indígenas del país, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.
Esa misma institución reveló que ocho de cada 10 personas que declararon hablar alguna lengua indígena están en situación de pobreza (76.8 por ciento), mientras el 80.9 por ciento no cuenta con seguridad social y el 67.4 por ciento no tiene servicios básicos de vivienda. De la educación, ni hablar: los datos más recientes muestran que cuatro de cada 10 personas (47.0 por ciento) no acuden a la escuela.
La pobreza hace que los padres no envíen a los hijos a la escuela, sobre todo si no hay una en su comunidad, porque desplazarse a otros espacios implica un costo que no pueden asumir. También está el tema de la precariedad de la infraestructura, porque según un informe del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa, el 31 por ciento de las escuelas cuenta con daños estructurales, 45 por ciento carece de drenaje, 23 por ciento no tiene red de agua potable y 3 por ciento no tiene energía eléctrica. El internet es un lujo: 69 por ciento no cuenta con este servicio.
El país cuenta con leyes que protegen los derechos de las poblaciones indígenas, pero las estadísticas muestran que estas sólo han quedado plasmadas en papel. Si asistir a la escuela se convierte en una hazaña, la educación superior es un sueño casi inalcanzable: sólo el 17 por ciento de personas en edad escolar pertenecientes a comunidades originarias llega a la universidad.
Si bien es una buena noticia, no hay que echar campanas al vuelo. Una estrategia de educación pública debe partir de un estudio a conciencia de la situación de las poblaciones indígenas, resolver la falta de infraestructura y aumentar la cobertura para que los niños de las comunidades más distantes no queden fuera de la escuela, además de encontrar alternativas para erradicar el trabajo infantil.

