La CDMX Tendrá un Transporte Público con Hidrógeno Verde : Diputado Pablo Trejo Pérez
Se prevé que para 2050, la población urbana del mundo se duplicará con creces
Los países en desarrollo se están urbanizando a un ritmo sin precedentes. Se prevé que para 2050, la población urbana del mundo se duplicará con creces y casi siete de cada 10 personas vivirán en ciudades.
Esta urbanización acelerada trae consigo oportunidades como un mayor acceso a los empleos y servicios esenciales. Pero entre las desventajas están el aumento de la congestión vehicular y la contaminación atmosférica, que tienen efectos negativos en la salud, sobre todo en los países de ingreso bajo y mediano.
En la Ciudad de México y su zona conurbada (ZMCdMx), hasta 2 millones de personas buscan cada año tratamiento médico debido a problemas respiratorios relacionados con la mala calidad del aire, que se atribuye principalmente, al transporte contaminante.
Los vehículos que utilizan combustibles alternativos impulsan el crecimiento y frenan la contaminación, contribuyen a la salud y a la innovación tecnológica. Si bien la ciudad está recurriendo a vehículos que utilizan combustibles alternativos, a la hora de diseñar sistemas de transporte para adaptarse a estos entornos urbanos en expansión, todavía está atrasada en el tema.
En América Latina, la municipalidad de Santiago, Chile, presentó el primer proyecto de movilidad en Hidrógeno Verde, el cual tiene como objetivo establecer un nuevo sector que aumente las exportaciones y, al mismo tiempo, apoye los esfuerzos de descarbonización a nivel local.
Estas tecnologías ofrecen un beneficio doble: impulsan el desarrollo económico y, al mismo tiempo, abordan la contaminación atmosférica. Cuando las ciudades adoptan tecnologías como los vehículos eléctricos de batería o los vehículos de celda de combustible de hidrógeno (FCEV) obtienen múltiples beneficios económicos y sanitarios, que incluyen:
- Aumentar las opciones de movilidad para la población
- Desarrollar capacidad industrial para fabricar vehículos y componentes a nivel local
- Crear empleos altamente calificados y producir conocimientos técnicos
- Generar resiliencia ante las fluctuaciones de los precios de los combustibles
- Mejorar la salud pública a través de una mejor calidad del aire
Los vehículos de batería son sólo una opción para quienes buscan soluciones de transporte menos contaminante pero lo que realmente representa una alternativa prometedora son los FCEV. Al igual que los vehículos eléctricos de batería, los FCEV no generan emisiones del tubo de escape. Sin embargo, cuando los FCEV son propulsados por hidrógeno verde (producido utilizando fuentes de energía renovables), estos pueden ir un paso más allá y alcanzar realmente la categoría de cero emisiones. Los FCEV también ofrecen diversas ventajas operativas:
- Autonomía prolongada: los FCEV tienen habitualmente una autonomía de conducción más larga que los vehículos eléctricos de batería, ya que las celdas de combustible de hidrógeno tienen una mayor densidad energética por unidad de peso que las baterías
- Recarga de combustible rápida: los FCEV se pueden reabastecer entre cinco y 15 minutos, en comparación con las numerosas horas que se requieren a menudo para cargar vehículos eléctricos de batería
- Eficiencia del peso: en el caso de los vehículos pesados, los tanques de almacenamiento de hidrógeno son significativamente más livianos que los paquetes de baterías de gran tamaño, lo que permite una mayor carga útil y un menor desgaste
- Continuidad operacional: los FCEV se destacan en aplicaciones logísticas que requieren viajes de larga distancia con un tiempo de inactividad mínimo
- Aplicaciones especializadas: los FCEV se desempeñan de manera particularmente satisfactoria en condiciones difíciles, como terrenos montañosos, clima muy frío o situaciones de emergencia que afectan el suministro de energía.
Con información de Reporte Indigo
