El Grillito
Caciques de oficina: El juego sucio en Capital Humano
En las sombras del gobierno de la Ciudad de México, donde el discurso presume democracia sindical y diálogo con los trabajadores, se cocina una intromisión burda, torpe y peligrosa. El responsable: José Carlos Acosta, actual Director General de Capital Humano del Gobierno capitalino, quien ha decidido ensuciarse las manos… o más bien, extenderlas hacia el control del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la CDMX.
Su objetivo es claro: imponer al grupo de “Los Rojos”, encabezados por César Piña Rodríguez y el dirigente Aarón Rojo Villa, pasando por encima de la mayoría trabajadora agrupada en el Grupo Azul que lidera Hugo Alonso Ortiz, actual referente de oposición interna con mayor respaldo en las secciones sindicales.
El problema no es sólo la intromisión, sino el desprecio con el que se intenta justificar. Mientras los trabajadores sufren un raquítico incremento salarial de apenas 3.5% directo al sueldo y otro 3.5% en prestaciones, Acosta cree que puede operar un golpe de mano como si esto fuera una colonia o delegación y no un sindicato con más de 100 mil trabajadores de base. La inconformidad está encendida y la base ya comenzó a organizarse para frenar lo que llaman, sin titubeos, una imposición de caciques a modo.
Los rumores de pasillo —esos que los grillos escuchan mejor que nadie— señalan que esta operación cuenta con el silencio cómplice de algunos funcionarios que prefieren la comodidad de interlocutores dóciles antes que negociar con liderazgos legítimos. Pero ya lo han dicho las y los trabajadores: “ni con bastón de mando, ni con línea política; aquí decide la base”.
Acosta, Piña, Rojo Villa: el mensaje está claro. Si insisten en imponer sin consultar, se van a topar con la fuerza organizada del sindicalismo de verdad, no con su caricatura de escritorio.
✍️ El Grillito
Donde suena el zumbido, hay poder en disputa.
