“La Discriminación no es un problema individual, es una responsabilidad colectiva”: Diputado Pablo Trejo Pérez
En el marco de una mesa de trabajo sobre Derechos Humanos y no Discriminación en el Congreso de la Ciudad de México, el Diputado Pablo Trejo Pérez hizo un enérgico llamado a reconocer que la erradicación de la discriminación en todas sus formas no es una tarea exclusiva del gobierno, sino una responsabilidad compartida por toda la sociedad.
“Mientras pensemos que la discriminación es un problema ajeno, seguiremos siendo parte del problema”, señaló Trejo Pérez durante su intervención. El legislador enfatizó que los discursos de odio, los estigmas, los prejuicios y la exclusión no solo persisten, sino que se han normalizado en muchos entornos —desde las escuelas y centros de trabajo, hasta el transporte público y los espacios digitales.
Con datos del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (COPRED), Trejo Pérez subrayó que los grupos más afectados siguen siendo personas con discapacidad, integrantes de comunidades indígenas, población LGBTIQ+, mujeres, personas en situación de calle y migrantes, entre otros. “No basta con decirnos tolerantes: hay que garantizar condiciones reales de igualdad y trato digno para todas y todos”, agregó.
Desde la tribuna, el legislador sostuvo que la discriminación no se resuelve únicamente con reformas legislativas, sino con acciones pedagógicas, culturales y comunitarias que cuestionen las narrativas de exclusión. “Se trata de desmontar los prejuicios desde la infancia, en las escuelas, en los medios y también en el lenguaje cotidiano. Porque la discriminación se aprende, pero también se puede desaprender”.
Trejo Pérez anunció que trabajará en una propuesta de agenda interinstitucional junto con organismos de derechos humanos, organizaciones de la sociedad civil y dependencias de gobierno para fortalecer la prevención de actos discriminatorios en la capital. El objetivo, dijo, es que “la Ciudad de México no sea solo progresista en el papel, sino una ciudad verdaderamente incluyente en la práctica”.
“La lucha contra la discriminación no puede reducirse a una efeméride o a una campaña temporal. Es un compromiso ético y político que debe traducirse en acciones permanentes y colectivas”, concluyó.
