Cumplir un Gran Compromiso con quien Menos Tiene : Doctor Plácido Morales Vázquez
El informe del Inegi sobre pobreza multidimensional dio un resultado que seguramente convenza o contenga hasta a los más radicales opositores de la 4ª. Transformación: ésta se redujo un 29.6%, lo que implica que entre 2018 y 2024, 13.64 millones de personas salieron de la pobreza. Los factores que determinan este resultado están claros: salario, apoyos sociales y servicios del Estado en materia de educación, salud, vivienda y comunicación, todo esto parte del pensamiento del nuevo humanismo mexicano, doctrina diría yo, que soporta a la 4ª. Transformación, lo que orienta al Estado en un sentido absolutamente social, el Estado de bienestar o lo que en palabras más sencillas se puede definir como la fuerza social del Estado en beneficio de los más pobres. Esto significa que éste dejó el papel de aliado o subordinado con el gran capital, para un análisis más riguroso recurrimos a la teoría del materialismo histórico, cuya explicación la encontramos en el Estado bonapartista.
La visión de que la sociedad se divide en dos clases —clase en el concepto marxista—, o sea, el rol que un grupo social juega en el proceso productivo, unos como dueños de los medios de producción y otros de su fuerza de trabajo. Resumen la separación entre burguesía y proletariado, y dejan al Estado como instrumento de la clase capitalista para garantizar la continuidad del capitalismo.
Para explicar el Estado mexicano en los años 70, Porfirio Miranda publicó “Marx en México”, ensayo con el que buscó categorizar al Estado mexicano, institución al servicio de la burguesía que lo ubica como Estado bonapartista cuando éste no participa en la propiedad de los medios de producción, pero no lo necesitan, gozan de los privilegios de clase al estar al servicio del capital.
El Estado mexicano, en su relación con la gran burguesía, tuvo cambio con el salinismo al generar una nueva oligarquía, cuya acumulación de capital fue producto del desmantelamiento del aparato productivo del Estado, y luego el otro reacomodo en el sexenio de Peña Nieto, cuando los grandes grupos económicos se beneficiaron de las concesiones sobre recursos naturales, de las telecomunicaciones y de la ejecución de las grandes obras de infraestructura.
Marx está presente para explicar el renacimiento del Estado bonapartista mexicano, ahora con la 4ª. Transformación en su segunda etapa bajo el ejercicio de la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, jefa del Estado mexicano con el mayor apoyo popular que puede marcar la distancia con el gran capital por encima de los diagnósticos catastrofistas.
El cumplir el compromiso de “para el bien de todos, primero los pobres” de la 4ª. Transformación Nacional deja atrás al Estado garante de los intereses de la burguesía para orientar su fuerza hacia las masas empobrecidas cuya tranquilidad puede dar al país estabilidad social y financiera, y de esa forma garantías y confianza a la inversión privada, pero sobre todo transitar hacia un país menos desigual y más justo.
