En recorridos por colonias de la capital, el Diputado Carlos Mirón afirma que “la calle enseña lo que ningún libro” y que la verdadera política nace del territorio y de escuchar a la gente
El Diputado Carlos Mirón reflexionó sobre la importancia de regresar a lo esencial del quehacer público: caminar las calles, escuchar a la ciudadanía y comprender, desde la experiencia cotidiana, cuáles son las verdaderas necesidades de las mujeres y hombres que habitan la Ciudad de México.
En un mensaje cargado de cercanía comunitaria, Mirón afirmó que “la calle enseña lecciones que no vienen en ningún libro”, pues es en el territorio donde se revelan las realidades más urgentes, las carencias más sentidas y también la enorme fortaleza social que sostiene a la capital del país.
El legislador destacó que ninguna estadística, informe técnico o análisis de escritorio puede sustituir la mirada directa de quienes transitan, trabajan, cuidan, emprenden y construyen comunidad todos los días. Explicó que escuchar a madres trabajadoras, a jóvenes estudiantes, a adultos mayores y a comerciantes de barrio permite conocer con precisión aquello que verdaderamente transforma la vida pública.
Mirón subrayó que la política auténtica nace del territorio, de los recorridos constantes, del diálogo abierto y de la sensibilidad para interpretar lo que la población expresa sin intermediarios. Señaló que esta cercanía debe traducirse en iniciativas legislativas coherentes, útiles y con resultados visibles para las familias capitalinas.
Finalmente, reafirmó su convicción de seguir recorriendo las colonias y espacios comunitarios de la Ciudad de México, porque —dijo— sólo desde la escucha directa y el contacto humano se puede construir un trabajo legislativo responsable, realista y alineado con las necesidades más profundas de la gente.
