Desde el Congreso de la Ciudad de México, el Diputado Pablo Trejo Pérez reafirma su compromiso con la igualdad sustantiva y presenta iniciativa de reforma para fortalecer los derechos de mujeres y hombres en la capital
El Diputado Pablo Trejo Pérez, Presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso de la Ciudad de México, ratificó de manera firme y categórica su compromiso con la igualdad sustantiva al presentar una iniciativa para reformar la Ley para la Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres de la Ciudad de México.
Durante su posicionamiento, el legislador destacó que la igualdad no puede quedarse en el discurso, sino que debe traducirse en instrumentos legales eficaces que garanticen las mismas oportunidades, derechos y condiciones de desarrollo para todas y todos.
“La igualdad sustantiva es un principio constitucional y un mandato ético. No basta con reconocerla en la ley; debemos fortalecer los mecanismos que la hagan efectiva en la vida cotidiana de las mujeres y los hombres de nuestra Ciudad de México”, afirmó el Diputado Pablo Trejo Pérez.
Explicó que la iniciativa busca actualizar y robustecer el marco normativo vigente, incorporando criterios más claros de transversalidad de género en las políticas públicas, así como mecanismos de evaluación y seguimiento que permitan medir avances reales en materia de igualdad laboral, salarial, política y social.
El Presidente de la Comisión de Hacienda subrayó que la igualdad sustantiva también implica garantizar presupuestos con perspectiva de género, de modo que los recursos públicos se asignen de manera responsable y estratégica para cerrar brechas históricas de desigualdad.
“No puede haber justicia social sin igualdad plena. Desde el Congreso de la Ciudad de México tenemos la responsabilidad de armonizar nuestras leyes con una visión progresista que elimine cualquier forma de discriminación y fortalezca los derechos de las mujeres”, puntualizó.
Finalmente, el Diputado Pablo Trejo Pérez reiteró que esta reforma representa un paso firme hacia una capital más justa, incluyente y equitativa, donde la igualdad sustantiva sea una realidad tangible y no solo una aspiración normativa.









