La Maestra Nancy Marlene Núñez Reséndiz, Alcaldesa de Azcapotzalco, manifestó su absoluto respaldo al histórico y valiente mensaje pronunciado por la Presidenta de México, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, al considerar que su discurso representó una contundente defensa de la soberanía nacional frente a quienes pretenden vulnerar la independencia y la dignidad del pueblo mexicano
La Alcaldesa señaló que la Presidenta habló con la autoridad moral que nace del respaldo popular, de los resultados de gobierno y de un profundo amor por México, enviando un mensaje claro e inequívoco a quienes desde la ultraderecha y los sectores conservadores intentan influir en las decisiones soberanas de la nación o asumirse como árbitros de la voluntad democrática de millones de mexicanas y mexicanos.
Nancy Marlene Núñez afirmó que la patria no se negocia, la soberanía no se condiciona y la voluntad popular no admite tutelajes de ninguna naturaleza. Por ello, reconoció la firmeza con la que la Presidenta defendió el derecho de México a construir su propio destino, tomando decisiones libres y soberanas en beneficio de su pueblo.
Asimismo, destacó que la transformación ha devuelto al pueblo el papel central en la vida pública nacional, derrotando viejas prácticas de subordinación política y colocando en el centro los principios de justicia social, igualdad, bienestar y dignidad nacional.
La Alcaldesa de Azcapotzalco sostuvo que la historia de México está escrita por mujeres y hombres que lucharon contra invasiones, imposiciones y privilegios, por lo que la defensa de la soberanía constituye un deber permanente para quienes aman a la nación y creen en un país libre e independiente.
“México no tiene dueños, México tiene pueblo; México no tiene tutores, México tiene instituciones democráticas; México no recibe órdenes de intereses ajenos porque su fuerza proviene de la voluntad de millones de ciudadanos libres”, expresó.
Finalmente, Nancy Marlene Núñez Reséndiz aseguró que la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo encarna el espíritu de una nación que no se arrodilla ante presiones externas ni retrocede frente a los intentos de quienes añoran los privilegios del pasado. “La Presidenta ha hablado con la voz de un pueblo orgulloso de su historia y consciente de su destino. La soberanía nacional es un principio irrenunciable y una bandera que seguiremos defendiendo con firmeza, convicción y amor por México”, concluyó.
