Alejandro Marín Rangel, dirigente de la Sección 7 de Panteones del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX), lanzó un enérgico llamado a la unidad de la base trabajadora rumbo al proceso democrático del próximo 27 de noviembre, asegurando que serán las y los trabajadores quienes decidan libremente el futuro de su organización sindical
Durante un encuentro con integrantes de la sección, el líder sindical afirmó que la clase trabajadora ya no está dispuesta a dejarse engañar por quienes aparecen únicamente en tiempos electorales prometiendo soluciones milagrosas sin haber acompañado nunca las luchas, demandas y necesidades de las y los trabajadores.
“No queremos falsos profetas ni supuestos salvadores. La Sección 7 tiene memoria, tiene dignidad y sabe perfectamente quiénes han estado presentes en las buenas y en las malas, y quiénes sólo aparecen cuando les conviene”, expresó Alejandro Marín Rangel.
El dirigente sostuvo que la fortaleza de la organización sindical se encuentra en sus trabajadoras y trabajadores, quienes durante años han defendido sus derechos con esfuerzo, organización y compromiso, por lo que rechazó cualquier intento de oportunismo político o sindical que pretenda aprovecharse del proceso democrático.
Asimismo, señaló que el próximo 27 de noviembre deberá prevalecer la voluntad auténtica de la base trabajadora mediante un ejercicio libre, universal, directo y secreto, donde la legitimidad se construya con el respaldo real de las compañeras y compañeros y no con discursos improvisados.
“Las y los trabajadores saben quién ha dado la cara, quién ha gestionado soluciones y quién ha defendido sus derechos. La democracia sindical se construye con trabajo y resultados, no con promesas de último momento”, afirmó.
Finalmente, Alejandro Marín Rangel reiteró su confianza en la conciencia y participación de la base trabajadora, convencido de que el proceso electoral fortalecerá la unidad de la Sección 7 y permitirá que prevalezca la decisión soberana de quienes todos los días sostienen con su esfuerzo el funcionamiento de los servicios públicos de la Ciudad de México.




