Internacional

Guerra del café en China para desbancar a Starbucks

Starbucks llegó a China hace 20 años prometiendo abrir un café cada 15 horas. Pero al gigante estadounidense le salió un audaz rival local, Luckin Coffee, dispuesto a destronarlo abriendo un café cada tres horas y media.

La dinámica empresa emergente logró meterse a los consumidores en el bolsillo con sus numerosos cupones de descuento, apuntando directamente hacia los estudiantes y los oficinistas, a quienes les encanta reservar su café por el celular para luego recogerlo o pedirlo a domicilio.

Y mientras que Starbucks suele ofrecer grandes puntos de venta equipados con sofás, ideales para trabajar o encontrarse con los amigos, los locales de Luckin Coffee son, por lo general, más minimalistas.

Algunos cafés son relativamente grandes y cuentan con elegantes sillas de diseño. Pero la mayoría son exiguos: ni mesas ni barras y ni tan solo cajas registradoras porque todos los pagos se hacen con el móvil.

Un modelo económico que permitió a Luckin proponer los precios más bajos de la competencia. Un café “latte” no cuesta más que 24 yuanes (3 euros), mientras que el de Starbucks cuesta 31 yuanes (4 euros).

A los consumidores que encargaron su café a través de la aplicación móvil, les basta con escanear un código QR y pagar.

«Es práctico. No hay largas filas de espera. Y además no estás obligado a sentarte solo cuando te han preparado el café», explica Yu Qian, un analista financiero radicado en Pekín.

– País del té –

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«La gran ventaja de tener este tipo de puntos de venta es que pagamos mucho menos que nuestros competidores por los alquileres», explica a la AFP Reinout Schakel, director de estrategia en Luckin.

Creada hace solo un año, la empresa anunció en enero que quería abrir 2 mil 500 cafeterías en China para fines de 2018, y así alcanzar las 4 mil 500.

En comparación, Starbucks tiene 3 mil 600 en todo el país. El gigante estadounidense acapara al 80% del mercado chino de las cafeterías, que representa 3 mil 400 millones de dólares, según el gabinete Euromonitor.

Pero Luckin Coffee tiene confianza.

Aunque los chinos solo beban al año entre cuatro y cinco tazas de café de media, el ejemplo de los países vecinos muestra que hay un potencial, subraya Reinout Schakel.

En Japón y en Corea del Sur, donde, como en China, el té es la bebida tradicional, el café ha conseguido hacerse un hueco, al punto que sus habitantes beben ya 300 tazas al año.

China es el segundo mercado de Starbucks por detrás de Estados Unidos, y el que conoce un mayor crecimiento. El gigante estadounidense abrió a finales de 2017 en Shanghái (este) su mayor punto de venta mundial.

Pero llegó tarde al sector del reparto a domicilio, muy desarrollado en las ciudades chinas, mucho más que en occidente.

– ¿De dónde viene el dinero? –

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Tras ver cómo Luckin le iba comiendo terreno, Starbucks se asoció en julio a la aplicación Ele.me, gigante chino del sector.

«Cubrimos más de 2 mil puntos de venta en 30 ciudades», declara a la AFP Derek Ng, director de comunicación de Starbucks China.

La competencia obligó al gigante estadounidense a centrarse de nuevo en sus cafés de alta gama «Reserva» o a lanzar sus propias promociones, señala Hu Yuwan, analista en el gabinete de Shanghái Daxue Consulting.

«¿Somos competencia de Starbucks? Probablemente, en cierto modo», concede Reinout Schakel. «Pero no nos preocupamos por saber si la demanda viene de nuevos consumidores o de los que vienen de Starbucks».

Entre otros, Luckin se financia con el fondo de inversiones Centurium Capital (fundado por el exdirector en China del fondo Warburg Pincus) y con el fondo soberano de Singapur GIC.

El grupo recabó unos 400 millones de dólares en dos rondas de financiación en 2018 y asegura estar valorado en 2 mil 200 millones de dólares.

Ya empiezan a circular rumores sobre una posible salida a bolsa en Hong Kong. Pero Luckin, de momento, prefiere guardar silencio al respecto.

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