¿Cómo sueñan las mascotas?
Se sabe que tanto gatos como perros, e incluso ratones, tienen ciclos de sueños similares a los nuestros. Uno de ellos ocurre durante los primeros 70 o 90 minutos después de dormirnos y se le conoce como sueño de movimientos oculares rápidos (REM, por sus siglas en inglés).
La mayoría de los mamíferos atraviesan la fase REM, la etapa en la que los seres humanos soñamos. Si bien, hasta el momento solo sabemos con precisión lo que soñaban los gorilas Koko y Michael, que dominaban el lenguaje de signos y lograron contar sus pensamientos mientras dormían. Los especialistas aseguraron que «no hay razón para pensar que los animales son diferentes a nosotros».
Los perros pueden soñar con sus experiencias diarias. Dado que los perros generalmente están extremadamente apegados a sus dueños humanos, es probable que tu perro esté soñando con tu cara, tu olor y con complacerte o molestarte.
¿Y qué ocurre con los gatos? Michael Jouvet, uno de los primeros científicos del sueño, logró acceder al cerebro de un gato y descubrir cómo, inmediatamente después de comenzar la fase REM de su sueño, el animal comenzaba a saltar, acechar, balancearse y hasta arquear el cuerpo y gruñir.
También explicó que entre más rápidos y pronunciados sean los movimientos durante la siesta de nuestras mascotas, es más probable que estén representando un sueño.