Lun. Ago 3rd, 2020

Agradecimiento

En tiempos complejos como los que se viven en la actualidad, no sólo por la pandemia, sino por una serie de rezagos que se tienen en las actitudes y en la interpretación de la vida, es justo e importante reconocer a las personas y los escenarios que podemos calificar como un hogar, un refugio o una complicidad, esto lo representa el proyecto editorial que encabeza Javier González.

En primer lugar, representa un hogar porque es el ámbito en donde encuentras, existe un principio de respeto, lo cual equivale a aceptar tu perspectiva y tu punto de vista sin cuestionarlo, pero sí comprenderlo. También porque se entiende que todo terruño, contempla una atmósfera de respeto y paz en dónde el diálogo y la concordia son parte fundamental para vivir en paz.

En segundo, es un refugio, pues como decía mi profesor de Ética de la Comunicación en la licenciatura el Dr. Rafael Serrano Partida; la comunicación sirve para acompañar a los otros en el tránsito de una vida difícil que atempera las heridas gracias a su capacidad de escuchar y tender una mano. De tal suerte, ante los climas de indiferencia y dictatoriales que ponen y quitan verdades al antojo de los amos; existen hospedajes que ofrecen a la carta los mejores manjares, entre ellos: la protección y el ánimo que ofrecen las buenas amistades.

Y, en tercer lugar, es complicidad, porque entre los sanos y convalecientes, existe una manía favorable, es decir, la capacidad de hablar entre ellos para conocer la intimidad y los secretos que sólo ellos conocen y que no desean compartir con los demás. Como lo que sucede en un nosocomio de altos vuelos, en los pisos donde aguardan los pacientes para algún tratamiento, operación o darlos de alta, en ese pedazo de vida entre la sala de espera e irse de esas clínicas, están ocultos los enfermos de cada cama, compartiendo sus anécdotas pasadas y presentes y su esperanza futura; y es ahí en la cama del hospital, en los cuartos, en los lenguajes entrecortados, cuando hogar, refugio y complicidad se muestran en toda su fuerza e intensidad.

Es un momento de celebración, la posibilidad de escribir, musitar, gritar y amanecer con esta posibilidad que se me da de retomar el gesto del lenguaje en papel, pues así como los infantes nacen y lloran he renacido para con coraje establecer mi existencia, pero con la posibilidad de poderla compartir con los demás. Iniciamos en el año cero de la pandemia…, gracias nuevamente Javier.

Deja un comentario

Nuestras Columnas

Nuestras Columnas

Ilusiones que son desilusiones o el despertar de la ficción

Los reportes que hace el doctor Hugo López Gatell cada día por la noche, llenan a algunos de esperanza, a otros de incredulidad y a...

Redes sociales, poderosos instrumentos geopolíticos: Alberto Woolrich

BLAS A. BUENDÍA Reportero Free Lance filtrodedatospoliticos@gmail.com En la agitación de la Cuarta Transformación de la República, en la confronta de opiniones, intereses y pensamientos...

Agradecimiento

En tiempos complejos como los que se viven en la actualidad, no sólo por la pandemia, sino por una serie de rezagos que se tienen...

Año de pandemia

Ha unos días, merced a una disertación sobre el tan llevado y traído uso de la tecnología en/para/por la docencia en sus distintos niveles, llegó...

El TSJCDMX prohibirá a usuarios usar barba, corbata, saludo de mano y beso

BLAS A. BUENDÍA Reportero Free Lance filtrodedatospoliticos@gmail.com A prácticamente cuatro meses de que el Ejecutivo federal decretara Emergencia Sanitaria por Causa de Fuerza Mayor en...

Suscríbete y forma parte de la Agencia Avenida Juárez

A %d blogueros les gusta esto: