La voz de los trabajadores no se negocia
En el Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX) soplan vientos de definición. Y que quede claro: NO se permitirá que una cúpula dorada del Gobierno capitalino pretenda decidir el futuro de más de 100 mil trabajadores sindicalizados.
El intento es evidente: desde la Secretaría de Gobierno que encabeza César Arnulfo Cravioto, junto con José Carlos Acosta Ruiz y el propio Martí Batres Guadarrama, hoy Director del ISSSTE, se busca impulsar una candidatura espuria, disfrazada de “renovación”, pero diseñada para favorecer los intereses de unos cuantos. Una figura femenina que, lejos de representar a las bases, sería simple marioneta de Aarón Ortega Villa y su llamado “Grupo Rojo”.
El objetivo es claro: burlar la mayoría popular de los trabajadores y bloquear la participación del verdadero líder de las mayorías, Hugo Alonso Ortiz, cabeza del Grupo Azul, quien ha demostrado tener respaldo, estructura y, sobre todo, la confianza de la base trabajadora.
El Grillito lo dice con energía y fuerza:
En el SUTGCDMX no caben los experimentos de laboratorio ni las imposiciones palaciegas. Lo que está en juego es la voz de quienes todos los días sostienen la operación del Gobierno capitalino con su trabajo y esfuerzo.
La democracia sindical no puede quedar en manos de un puñado de operadores políticos que sueñan con manipular a una dirigencia débil para garantizar control y obediencia ciega. Los trabajadores no son moneda de cambio.
En este proceso, el mandato es uno: que las y los sindicalizados elijan libremente a su representante. Y todo indica que las mayorías ya decidieron: quieren a Hugo Alonso Ortiz en la contienda, y confían en que, con votos limpios y auténticos, sea él quien encabece el futuro del sindicato.
El Grillito sentencia:
La voluntad de las bases no se compra, no se manipula y no se impone desde arriba.
La democracia sindical en la Ciudad de México será con la voz de los trabajadores… o no será.
El Grillito Político
