CDMX

Emite Sedesa recomendaciones sobre exposición a contaminantes atmosféricos

La Secretaria de Salud (Sedesa) dio a conocer a la población que la exposición a contaminantes atmosféricos se asocia a diferentes daños a la salud, por lo tanto, la afectación depende de un conjunto de condiciones, como: «la concentración de partículas suspendidas o gases, el tipo de contaminantes, su tamaño y sus propiedades físicas y químicas, las dosis inhaladas, el tiempo y frecuencia de la exposición, las características de la población expuesta, entre las que destacan: su estado nutricional y su condición de salud».

Así como la susceptibilidad que aumenta en los extremos la vida de niños y adultos mayores, «cuando las personas tienen patologías coexistentes o preexistentes: metabólicas, hipertensivas, cardiovasculares y respiratorias, como enfermedad pulmonar obstructiva crónica, asma».

La dependencia comentó que en el caso de las partículas PM2.5 y menores, las exposiciones son más peligrosas porque pueden ingresar con mayor facilidad al organismo. Su tamaño permite que al ser inhaladas puedan llegar a los alveolos pulmonares e ingresar al torrente sanguíneo.

Resaltó, la exposición aguda afecta a todas las personas y se asocia en mayor o menor medida a irritación ocular, nasal, faríngea y bronquial, resequedad de piel y dolor de cabeza. Las personas más susceptibles son: niños, adultos mayores, enfermos con patología metabólica, respiratoria o cardiovascular.

Apuntó, las exposiciones agudas se asocian con un aumento de la morbilidad por enfermedades respiratorias y cardiovasculares, aumento de las infecciones respiratorias, exacerbación de cuadros asmáticos, disminución de la función pulmonar, respuesta inmunológica alterada. Se pueden monitorear a través de identificar el aumento de la demanda de atención médica y de urgencias por estas causas.

Refirió, las exposiciones crónicas están más asociadas al aumento de mortalidad por enfermedades respiratorias y cardiovasculares, mortalidad prematura, aumento de casos de asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cáncer de pulmón y otras neoplasias. Algunas investigaciones también las asocian a partos prematuros y al aumento en la mortalidad por diabetes.

Indicó, estos eventos también se pueden monitorear a través de los registros hospitalarios, de servicios de urgencias y estadísticas de mortalidad.

Recomendó a la población evitar o limitar al mínimo posible las actividades cívicas, culturales, deportivas y recreativas al aire libre. No realizar ejercicio, ni actividades deportivas en espacios abiertos (parques, jardines, centros deportivos, canchas, etc.), por el riesgo de aumentar la cantidad de contaminantes inhalados.

Dijo, las personas vulnerables como niños pequeños, adultos mayores y personas con padecimientos cardiovasculares, bronquitis, asma, enfisema, infecciones respiratorias, deberán permanecer en sus hogares. No cocinar con leña o carbón. No encender velas o incienso, no fumar. Si se vive en lugares cercanos a una zona de incendio, donde el humo sea denso, colocar toallas húmedas en las ranuras de puertas y ventanas. De ser posible, retirarse del área.

Así como acudir al médico si se tiene dificultad respiratoria, dolor en el pecho o síntomas de empeoramiento de una infección respiratoria. Beber al menos 2 litros de agua diariamente, y evitar el uso de lentes de contacto si se tiene que transitar por la vía pública.

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