Once por ciento de la infancia pierde la oportunidad de jugar, descansar y crecer
El Congreso de la metrópoli dio a conocer que en México, y específicamente en la capital, gran parte de las niñas y niños trabaja o realiza algún tipo de trabajo para mantenerse o apoyar a su hogar, y con ello pierde la oportunidad de jugar, descansar y de crecer física y psicológicamente.
Mencionó que el convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo señala que el trabajo infantil es “toda actividad de niños, niñas o adolescentes remunerada o no, que se realiza al margen de la ley en condiciones peligrosas o insalubres, que violentan sus derechos o que les puede producir efectos negativos, inmediatos o futuros, para su desarrollo físico, mental, psicológico, o social u obstaculizar su educación”.
Apuntó, en las formas más extremas de trabajo infantil, los niños son sometidos a situaciones difíciles donde muy a menudo son separados de sus familias y expuestos a graves peligros. Esto puede incluir: esclavitud (venta y el tráfico de niños, servidumbre por deudas, trabajo forzoso), abuso sexual, criminalidad.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) hasta el año 2017 la población de menores de 5 a 17 años en el país ascendió a 29.3 millones de personas. De este universo, 3.2 millones (11%) realizaba trabajo infantil, siendo 62.7% hombres y 37.3%, mujeres. En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil (hoy 12 de junio), los datos muestran que los motivos por los que niñas, niños y adolescentes trabajan son: pago de la escuela y gastos propios, y por ayudar o por gusto. Aunque también hay quienes lo hacen porque el hogar necesita de su aportación económica, o por pagar deudas.